Paradas imprevistas de caldera con pérdida de producción por falla imprevista de un equipo o accesorio.  
Altos costos de reparación en calderas por falta de un adecuado servicio de mantenimiento preventivo.

Falta de preparación y adiestramiento del personal encargado de la sala de calderas. 

 

Falta de información técnica especializada cuando se necesitan soluciones rápidas.  

 
Deterioro constante de las calderas y equipos en el transcurso del tiempo.    
Confiabilidad en el proveedor de servicios en calderas.